Wild Wonder story
Rilla y el Anillo de un Billón de Amigos
Hace mucho tiempo, un pequeño trozo de hielo llamado Rilla era parte de una pequeña luna helada que giraba alrededor de Saturno — hasta el día en que todo su mundo se separó suavemente, y descubrió algo mucho más maravilloso esperándola.
Una pequeña luna de hielo
Hace mucho, mucho tiempo, muy por encima de Saturno, dorado y rayado, una pequeña luna hecha de hielo brillaba mientras giraba alrededor del planeta gigante. Acurrucado a salvo en su interior había un diminuto trocito de hielo llamado Rilla, contenta y completa, mirando pasar las estrellas.
Separándose con suavidad
Un día, muy lentamente, la pequeña luna comenzó a separarse — no con un estruendo, sino con suavidad, como un rompecabezas que se abre pieza por pieza. Rilla quedó libre en el espacio, un diminuto grano de hielo entre incontables otros, algunos pequeños como arena y otros grandes como una casa.
No estaba sola en la oscuridad
Al principio, Rilla se preguntó si estaba completamente sola allá afuera. Pero mientras flotaba, miró a su alrededor — y otra vez, y otra vez más — y descubrió que estaba rodeada. Billones de otros trozos de hielo flotaban cerca de ella, restos de lunas y cometas que se habían separado mucho tiempo atrás, cada uno centelleando suavemente bajo la luz del sol.
Formando el anillo juntos
Poco a poco, Rilla y todos sus nuevos vecinos de hielo se acomodaron en un camino ancho y plano, girando juntos alrededor de Saturno. Cada trozo mantenía su propia órbita suave, pero al moverse todos juntos, formaron una gran banda resplandeciente que se extendía por completo alrededor del enorme planeta.
Un anillo, billones de viajeros
Muy lejos, en la Tierra, unos niños miraban hacia arriba por sus telescopios y veían un único anillo suave y brillante rodeando Saturno. Nunca imaginaron que en realidad eran billones de viajeros de hielo como Rilla, cada uno su propio pequeño mundo, centelleando juntos en un lento y silencioso enjambre alrededor del planeta que todos llamaban su hogar.